Es curioso como el tecnoterror mediado por los líderes mundiales sigue ciertos patrones que se hacen notar con cierta facilidad. Cuando las europas necesitan un control emocional extra en el grueso de su población, América detona un artefacto de terror mediático acompañado con la solidez de los argumentos científicos pertinentes; el efecto expansivo de la ola de terror se acerca a sus víctimas blanco con la estrategia del tiburón, acercándose de modo gradual y potenciando así el terror (con un efecto colateral muy conveniente en el resto de los países vecinos). Luego, como llega se va; pero en tanto, la población objetivo ha quedado tan conmocionada que cualquier mala noticia ya es irrelevante al lado del choque emocional que ha dejado el artefacto. Ahora el artefacto de terror biotecnológico se acerca gradualmente a las Américas, una supuesta cepa mutante de E coli (así o más famosa) super mala y sangrienta (hemorrágica). Quienes se benefician con esto y por qué su creatividad es cada vez más decadente?… sea quien fuere, se ha de divertir mucho.





